Los dispositivos como celulares, tablets, ordenadores y televisores, producen luz visible, la luz azul forma parte de la luz visible. Cerca del 25% de la luz blanca visible es de color azul. Esta luz puede ser emitida por la luz del sol, pero también es originada por fuentes artificiales como los dispositivos electrónicos. Aproximadamente el 40% de esta radiación visible que es emitida por estos aparatos que usamos a diario es luz azul.
EFECTOS DE LA LUZ AZUL EN LA PIEL
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels
La luz azul emitida por los dispositivos electrónicos, puede llegar a penetrar en la piel causando daño hasta en las capas más profundas de ésta. Con ello se provoca una estimulación en la formación de radicales libres, causando la ruptura de las estructuras celulares, provocando la disminución de elasticidad de la piel, formación de arrugas y manchas, principalmente en el área de los ojos, pómulos, mentón y cuello.
La exposición prolongada a este tipo de luz, ocasiona diversas alteraciones con efectos perjudiciales para la piel.
DESHIDRATACION
La exposición prolongada a la luz azul puede provocar una disminución en las "acuaporinas", proteínas que forman los canales de agua de las membranas intracelulares. Por esta razón disminuye la capacidad de retener agua, originando una piel seca y opaca.
MANCHAS EN LA PIEL
La exposición durante muchas horas a la luz azul estimula la activación de los "melanocitos", (células productoras de melanina), generando un aumento de la melanina, pigmento responsable del color de la piel y el cabello, provocando un aumento de la pigmentación, manchas y rojeces en la piel.
ESTRÉS OXIDATIVO Y ENVEJECIMIENTO PREMATURO DE LA PIEL
Los efectos de la luz azul también originan un deterioro a nivel celular, provocando un aumento de los radicales libres, disminución de oxígeno en los tejidos y pérdida en los niveles de vitaminas C y E. Todo esto provoca que las células se oxiden y como consecuencia aparecen los signos de una piel envejecida, como manchas, arrugas, falta de firmeza, sequedad de la piel, tirantez, etc.
ARRUGAS
Exponerse por períodos muy prolongados a la luz azul provoca la degradación de las fibras de colágeno y elastina, originando la aceleración en la pérdida de hidratación, firmeza y elasticidad de los tejidos, favoreciendo la aparición de arrugas en la piel y originando que las líneas de expresión se tornen más profundas.
CANSANCIO
La sobreexcitación lumínica, que se origina por largas horas bajo la exposición a los dispositivos electrónicos que generan luz azul, sobre todo en horario nocturno, engaña a nuestro cerebro, haciéndole creer que es de día, esto suprime la síntesis de la melatonina, hormona producida por el organismo, responsable de regular los ciclos de día y de noche, con lo cual puede provocar insomnio. La falta de un correcto descanso provoca deshidratación en la piel y disminuye la síntesis de colágeno, causando con esto la pérdida de firmeza y luminosidad de la piel.
TIPS PARA CUIDAR LA PIEL DE LA LUZ AZUL
Foto de Alena Darmel en PexelsLimpiar el rostro a diario.
Usar cosméticos hidratantes.
Usar protector solar con filtro para luz azul, o fotoprotectores de amplio espectro y con FPS alto (no inferior a 50).
Utilizar cosméticos que contengan en su formulación antioxidantes y/o vitaminas A, C y E.
Tratar de limitar, dentro de lo posible, la exposición prolongada a esta radiación.
Colocar en las pantallas un filtro para luz azul, mantener un nivel de brillo bajo en las pantallas, o activar el "modo nocturno".
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