La flacidez de la piel se produce principalmente como consecuencia del paso del tiempo. El tono muscular disminuye y la piel pierde elasticidad y firmeza. Esto se debe a una disminución progresiva de tres sustancias que se encuentran presentes en el organismo ,como el colágeno, el ácido hialurónico y la elastina que disminuyen su producción en el proceso del envejecimiento cutáneo.
¿EN QUÉ ZONAS DEL CUERPO AFECTA MÁS LA FLACIDEZ?
Las zonas más propensas a sufrir de flacidez son aquellas en que la piel es más delgada y sensible a los cambios, como el abdomen, parte interna de los brazos, parte interna de los muslos, rostro y cuello.
FLACIDEZ ABDOMINAL
Generalmente se produce por cambios bruscos de peso y embarazos, donde se origina un proceso de estiramiento excesivo de la piel.
FLACIDEZ EN LA PARTE INTERNA DE BRAZOS Y PIERNAS
Se origina principalmente por el envejecimiento cutáneo, pero también hay otros factores como las pérdidas bruscas de peso, cambios hormonales y una alimentación inadecuada.
Esta zona tiende a descolgarse con la edad debido a que el tejido muscular pierde su tono. Otras causas son llevar una vida sedentaria y fotoenvejecimiento.
FLACIDEZ DE ROSTRO Y CUELLO
La pérdida de firmeza y tonicidad en la piel del rostro y cuello origina flacidez y arrugas principalmente en los párpados, surcos nasogenianos y cuello. La causa más frecuente de esta flacidez es la exposición a los rayos solares sin la protección adecuada, consumo excesivo de tabaco y alcohol y factores genéticos.
TIPS PARA DISMINUIR LA FLACIDEZ
AUMENTAR LA INGESTA DE AGUA
El consumo de agua es fundamental para ayudar a mantener la elasticidad de la piel, ya que ayuda a renovar las fibras de colágeno que son fundamentales para mantenerla firme y tonificada.
CONSUMIR ALIMENTOS RICOS EN VITAMINAS, ANTIOXIDANTES Y PROTEINAS
Alimentos ricos en vitaminas: Es importante consumir alimentos ricos en vitamina C, ya que esta vitamina es la responsable de aumentar la producción de colágeno en el organismo (naranja, limón, kiwi, etc).
Alimentos antioxidantes: Consumir alimentos ricos en antioxidantes ayudan a ralentizar el envejecimiento (almendras, tomate, frutos rojos, té verde, etc).
Alimentos ricos en proteínas: Ingerir alimentos ricos en proteínas ayuda a prevenir la degradación muscular y a desarrollar y fortalecer los músculos (huevos, lentejas, atún, lácteos, etc).
PRACTICAR EJERCICIO FÍSICO DE FORMA REGULAR
Realizar ejercicios, principalmente aquellos que ayudan a favorecer el aumento de la masa muscular, ayuda a mantener los músculos firmes y eliminar la flacidez.
EVITAR LOS CAMBIOS BRUSCOS DE PESO
Cuando se sube o se baja de peso muy bruscamente, se produce un rompimiento de las fibras elásticas que forman la piel, ocasionando con esto que se produzca flacidez y estrías.
EVITAR LA EXPOSICION A LOS RAYOS SOLARES SIN PROTECCION
Evitar exponerse a la radiación solar sin el uso de un buen protector solar, nunca inferior a FPS 30. De esta forma se disminuye el riesgo de sufrir envejecimiento de la piel o "fotoenvejecimiento". Al abusar de la radiación solar se produce una oxidación celular, ocasionando la alteración de las fibras de colágeno y elastina y una deshidratación profunda de los tejidos, ocasionando la aparición de flacidez en la piel.
EVITAR EL SEDENTARISMO
El sedentarismo provoca un acostumbramiento de las fibras cutáneas y la musculatura, lo que deriva en la flacidez tanto de los músculos como de la piel.
Aplicar a diario productos cosméticos con principios activos que disminuyan la pérdida de tensión de la piel, la regeneren y estimulen la producción de colágeno y elastina como centella asiática, cafeína, coenzima Q10, vitaminas A, C y E, té verde, entre otros.
Los productos reafirmantes se presentan principalmente en forma de cremas, lociones, geles y serum.
Para que las cremas actúen la clave es la constancia. Lo recomendable es cuidar la piel con los productos adecuados durante todo el año.
REALIZAR TRATAMIENTOS ESTÉTICOS (NO INVASIVOS)
La pérdida de firmeza de la piel se puede tratar de manera eficaz realizando un tratamiento estético adecuado. Por lo general se utiliza la combinación de varios tratamientos.
Masajes Reafirmantes: Con estos masajes se recupera la elasticidad y tersura de la piel. Al activar la circulación sanguínea se devuelve a la zona tratada la falta de nutrientes y oxígeno, logrando reafirmar los tejidos. Estos masajes se realizan principalmente en zonas como abdomen, glúteos, brazos, piernas, cara y cuello.
Si combinas los masajes con ejercicios y una alimentación saludable se logran excelentes resultados.
Crioterapia: Es un tratamiento en frío con geles y/o lociones que provocan temperaturas entre 5 y 15°. Al exponer la zona a tratar al frío, el organismo busca regular la temperatura y con ello provoca la movilización de las grasas y toxinas, así como la eliminación de las mismas. Se reduce la flacidez tonificando la piel.
Electroestimulación: Mediante el uso de electrodos, se produce una estimulación cutánea para producir contracciones musculares que aumentan el tono muscular y la firmeza de la piel.
Yesoterapia: El yeso que se utiliza para estos tratamientos contiene diversos principios activos con propiedades drenantes, remodelantes y tensoras, que ayudan a reducir grasa localizada y a reafirmar los tejidos.
Maderoterapia: Esta técnica es muy utilizada para realizar tratamientos reductores y reafirmantes. Por medio de distintos instrumentos de madera como rodillos, copas, tablas, se logra activar la circulación sanguínea, drenar líquidos acumulados, reducir grasa localizada y tonificar los tejidos.
Los tratamientos estéticos son muy efectivos y agradables. Es necesario considerar que se necesitan varias sesiones para obtener los resultados deseados, además se recomienda que sean complementados con una alimentación sana y con la realización de actividad física.
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