El aceite de la flor de monoi es originario de Tahití y es usado habitualmente desde tiempos antiguos por sus habitantes para disfrutar de sus múltiples beneficios. Es símbolo de pureza, sensualidad y belleza, además de ser el emblema de la Polinesia.
La "tiare tahiti" (Gardenia Tahitensis) es un arbusto tropical que puede alcanzar los 4 metros de altura, sus flores son generalmente de color blanco y sus pétalos se presentan en forma de hélice.
Su aceite se obtiene macerando las flores frescas de Tiare en aceite de coco, se expone al sol durante varios días y el aceite que se obtiene es usado principalmente en cosmética en tratamientos para la piel y el cabello, ya que es una fuente de diversos principios activos. Aporta un verdadero cuidado de belleza diario, combinando los beneficios hidratantes del aceite de coco y las propiedades de la flor de Tiare.
El aceite de monoi es rico en ácidos grasos esenciales que se solidifica por debajo de los 24°C.
Este aceite se puede utilizar directamente sobre la piel o se puede agregar en la elaboración de productos cosméticos como cremas anti edad, shampoos, lociones, jabones, productos fotoprotectores, etc. El porcentaje de uso del aceite de monoi en la fabricación de un cosmético dependerá del producto a realizar.
Contiene una gran cantidad de ácido salicílico en estado natural, convirtiéndolo en un excelente exfoliante. Su efecto de limpieza de células muertas es a través de un peeling gradual que limpia las capas superficiales de la piel hasta llegar a la capa secundaria, logrando con esto una limpieza profunda pero no agresiva.
Contiene vitamina E ayudando a prevenir la oxidación celular y a mantener la piel más tersa. Es un potente anti edad.
Contiene vitamina A, regenerador y rejuvenecedor de los tejidos.
Es rico en alcohol terpénico y ester metílico otorgándole sus propiedades suavizantes.
Aporta hidratación y elasticidad a la piel. La hidratación de las capas superficiales de la piel es progresiva y duradera. Su efecto permanece por varias horas después de la aplicación del aceite de monoi.
Posee efecto cicatrizante. Evita las estrías.
Suaviza la piel de forma inmediata.
Penetra fácilmente en la piel y no obstruye los poros.
Protege la piel de las agresiones del medio ambiente.
Repara el cabello, aporta fuerza, brillo, hidratación y nutrición. Por su contenido en ácido láurico controla de forma efectiva el friz. El aceite envuelve las fibras capilares evitando que se rompan o se sequen.
Su gran concentración de ingredientes activos hidratantes, nutritivos y suavizantes ejercen de barrera ofreciendo una protección total que evita la deshidratación, lo hacen un tratamiento ideal para piel seca, descamada y áspera. Es perfecto para usar después de la ducha.
Ayuda a filtrar los rayos solares otorgando protección a la piel. Alivia las quemaduras producidas por una exposición excesiva al sol. También se puede aplicar sobre el cabello como protección frente a las agresiones producidas por el sol, mar y viento.
Por sus grandes propiedades relajantes se puede usar como aceite para masajes.
Este artículo es simplemente informativo, en ningún caso pretende sustituir la asesoría de un profesional de la medicina. Es recomendable antes de aplicar aceite de monoi sobre la piel para tratar cualquier patología o enfermedad consultar con un médico.


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